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Manejo de riesgo y medidas de seguridad

Estaremos organizando en serie nuestros escritos enfocados en varias prácticas que inciden sobre nuestra capacidad para cumplir con el primer compromiso que hacemos los profesionales del buceo: la seguridad.

Bucear implica aceptar cierto nivel de riesgo. Las primeras palabras impresas en el manual para instructores de la Professional Association of Diving Instructors (PADI) — una de las compañías más grandes e influyentes en el mundo del buceo recreativo — le advierten a sus profesionales y aspirantes a profesionales, en bastardilla y con el texto enrojecido:

El buceo autónomo nunca puede estar exento de riesgos por completo.

Sin embargo, las más recientes estadísticas de incidencia de accidentes y muertes en el buceo, a pesar de sus muchas limitaciones, ofrecen un panorama relativamente alentador en cuanto a nuestros márgenes de seguridad.

Estadísticas

Una de las desventajas de la desregulación casi universal del buceo es que no existe una obligación general de — ni uniformidad en los mecanismos para — reportar accidentes y fatalidades relacionadas al buceo. A continuación compartimos una aproximación a lo que se puede entender como una tasa de incidencia de accidentes en el buceo, pero advertimos que se debe tomar con pinzas por las limitaciones en la calidad y cantidad de las fuentes de información que le sostienen.

El informe más reciente publicado por la Divers Alert Network (DAN) resumiendo los hallazgos de sus investigadores en torno al número de accidentes, muertes y otros incidentes de buceo reportados en el 2018 a nivel mundial, encontró un total de 130 incidencias de muertes entre buceadores, distribuidas de la siguiente manera:

CLASIFICACIÓN DEL BUCEADORTOTAL DE MUERTES (2018)
Buceo recreativo100
Buceo comercial13
Buceo de servicio público12
Buceo militar1
Clasificación desconocida o no reportada4
TOTAL130
Tabla 1: Muertes de buceadores en 2018, por clasificación. Fuente: DAN

Según datos compartidos este año por la Diving Equipment & Marketing Association (DEMA), atribuidos por ésta a la Sports and Fitness Industry Association (SFIA), aproximadamente 6 millones de personas bucearon en alguna parte del mundo en los 12 meses que precedieron el estudio que citan. Aunque no brindan mayores detalles al respecto, muchos de los datos en su informe parecen reflejar cifras de 2018 y 2020.

Si damos por certeras las cifras ofrecidas por DEMA/SFIA y DAN, podríamos inferir que los datos más recientes de la industria del buceo revelan una tasa de fatalidad de 2.17 por cada 100,000 buceadores, o una probabilidad de 1 fatalidad por cada 46,065 buceadores. Esto equivale a la expectativa de vida promedio de personas de 65 años de edad en la población general, calculado a base de los datos provistos por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Por inaceptable que pueda parecer esta cifra en el vacío, los investigadores de DAN recalcan que esto representa una reducción significativa en comparación con las fatalidades de los 10 años anteriores.

Fuente: DAN

Las cifras de accidentes de buceo también reflejan una reducción significativa, relativa al promedio de los 10 años anteriores. En el 2018, las líneas de asistencia médica de DAN registraron 2,069 casos de accidentes relacionados al buceo que resultaron con heridas o lesiones. Eso representaría una tasa de accidentes de 34.48 por cada 100,000 buceadores, o lo que es igual a una probabilidad de 1 accidente por cada 2,900 buceadores.

Los investigadores de DAN aclaran que las cifras que reportan para el 2018 tienen múltiples limitaciones, por lo que advierten que su informe lo que provee son estadísticas descriptivas. Haciendo eco de las advertencias de DAN, reiteramos que nuestras inferencias son meras aproximaciones y reconocemos que la metodología empleada es imperfecta. No obstante, para fines de nuestra conversación, resultan útiles como marco de referencia.

Sí, es cierto que el buceo es una actividad que nunca estará exenta de riesgos. También es cierto que la incidencia de fatalidades y accidentes relacionadas al buceo es relativamente marginal. Sin embargo, el daño que inflige una muerte o un accidente a la industria del buceo es exponencialmente mayor, ya sea por el efecto disuasivo que tiene para el reclutamiento de nuevos buceadores o por el encarecimiento de los productos de seguro para profesionales y comerciantes del buceo, entre otros.

Estándares

La primera línea de defensa en cualquier industria para proteger contra riesgos de seguridad y los daños comerciales que éstos provocan, es la creación de estándares y regulaciones.

Recordarán que el buceo es una actividad generalmente desregulada, especialmente en el contexto del buceo recreativo y científico. Sin embargo, sí existen estándares para la industria del buceo.

A diferencia de las leyes, normas y regulaciones, la adopción de estándares es voluntaria para los profesionales, las empresas y los comerciantes en una industria. Algunos de esos estándares son acordados, adoptados y publicados por la International Organization for Standardization (ISO, por sus siglas estandarizadas), y elaborados por los integrantes de sus respectivos grupos de trabajo.

La adopción voluntaria de esos estándares suele venir acompañada de una obligación a someterse a escrutinio y auditorías de cumplimiento, a cambio de recibir una acreditación o certificación profesional.

Una compañía certificada o acreditada, que presume de su cumplimiento con los estándares de organizaciones prestigiosas — como la ISO —, puede hacer valer esos estándares sancionando a personas o empresas afiliadas que no sigan sus estándares. Igualmente, un cliente puede hacer valer sus exigencias de calidad dirigiendo su volumen de negocio exclusivamente hacia compañías certificadas o profesionales acreditados que cumplen con los estándares industriales que quieren favorecer.

Para el buceo recreativo, la ISO publica los siguientes estándares:

  • ISO 11107Requisitos para programas de formación sobre buceo con nitrox de aire enriquecido (EAN, por sus siglas en inglés)
  • ISO 11121Requisitos para programas introductorios al buceo
  • ISO 21416Requisitos y guías sobre prácticas ambientalmente sostenibles en el buceo recreativo
  • ISO 21417Requisitos para la formación sobre conciencia ambiental para buceadores recreativos
  • ISO 24801-1Requisitos para la formación de buceadores recreativos, parte 1, nivel 1: buceador supervisado
  • ISO 24801-2Requisitos para la formación de buceadores recreativos, parte 2, nivel 2: buceador autónomo
  • ISO 24801-3Requisitos para la formación de buceadores recreativos, parte 3, nivel 3: líder de buceo
  • ISO 24802-1Requisitos para la formación de instructores de buceo, parte 1, nivel 1
  • ISO 24802-2Requisitos para la formación de instructores de buceo, parte 2, nivel 2
  • ISO 24803Requisitos para proveedores de servicios de buceo recreativo
  • ISO 24804Requisitos para la formación de buceadores de rebreather: buceo sin descompresión
  • ISO 24805Requisitos para la formación de buceadores de rebreather: buceo con descompresión hasta 45 m
  • ISO 24806Requisitos para la formación de buceadores de rebreather: buceo con descompresión hasta 60 m
  • ISO 24807Requisitos para la formación de buceadores de rebreather: buceo con descompresión hasta 100 m
  • ISO 24808Requisitos para la formación de instructores de rebreather

Para el buceo científico, la ISO publica los siguientes estándares, y aclara que éstos son adicionales a los requisitos generales dispuestos en su estándar ISO 24803:

  • ISO 8804-1Requisitos para la formación de buceadores científicos, parte 1: buceadores científicos
  • ISO 8804-2Requisitos para la formación de buceadores científicos, parte 2: buceadores científicos avanzados
  • ISO 8804-3Requisitos para la formación de buceadores científicos, parte 3: líder de proyecto de buceo científico

Otras actividades relacionadas con el buceo profesional, particularmente en lo que concierne al buceo comercial, no son contempladas por los estándares de organizaciones voluntarias de estandarización. En ocasiones esto se debe a una deferencia a las normas o regulaciones adoptadas por gobiernos nacionales o regionales, aún cuando éstas puedan variar entre países o regiones.

El ejemplo empieza por casa

En esta serie, nos interesa evaluar a fondo las prácticas promovidas en la industria del buceo, ya sea a través de estándares voluntarios o regulaciones gubernamentales, y su impacto para la clase trabajadora, profesionales, empresas y comerciantes del buceo.

Todos están llamados a velar por la seguridad de sus clientes. En las próximas entregas, discutiremos la importancia para los profesionales del buceo de adoptar ciertas estrategias ocupacionales de prevención.